Más de 30 muertos por desnutrición en 48 horas, la mayoría niños. La ONU califica de “trampas mortales” los puntos de ayuda humanitaria y denuncia el uso sistemático del bloqueo alimentario como táctica bélica. Israel responde con silencio ante las crecientes acusaciones internacionales.
La hambruna en Gaza alcanza nivel 5 (catastrófico) en la escala de seguridad alimentaria. Expertos alertan de que se está vulnerando flagrantemente el derecho internacional humanitario.
Mientras el mundo centra su atención en los frentes militares, en Gaza se libra otra guerra, más silenciosa pero igual de mortal: el hambre. Según Naciones Unidas, la situación alimentaria en la Franja ha alcanzado el máximo nivel de emergencia humanitaria, lo que indica riesgo inminente de hambruna masiva.
En solo dos días, al menos 33 personas, incluidos muchos niños, han muerto por desnutrición, según el Ministerio de Sanidad gazatí. Organismos humanitarios de la ONU acusan directamente a Israel de utilizar el bloqueo y la inanición como herramientas de guerra, impidiendo el acceso a comida, agua y medicinas.
“Trampas mortales”: las rutas de ayuda, blanco de ataques
Los informes describen las zonas de reparto de alimentos como “sádicas trampas mortales”, donde civiles desesperados son blanco de ataques mientras intentan acceder a comida. Según múltiples ONG internacionales, esta situación no es accidental: forma parte de una estrategia deliberada de sometimiento civil.
El hambre como táctica bélica: ¿qué dice el derecho internacional?
La utilización del hambre como arma de guerra está prohibida por el derecho internacional humanitario, en particular por el Protocolo Adicional I de los Convenios de Ginebra de 1977, que Israel firmó pero no ha ratificado completamente.
El uso intencionado del hambre para forzar la rendición o castigar a la población civil se considera crimen de guerra, según la Corte Penal Internacional. Aun así, las denuncias no han derivado aún en ninguna sanción o proceso formal contra el Gobierno de Netanyahu.
¿Una guerra de castigo?
La estrategia de asfixia humanitaria genera debate global: ¿es legítimo cortar el suministro de comida y medicinas a millones de personas bajo el argumento de neutralizar a Hamas? Expertos advierten que el castigo colectivo es incompatible con los principios del derecho de guerra.
Entretanto, Israel guarda silencio ante las acusaciones, mientras continúa su ofensiva militar en Gaza. Las consecuencias humanitarias son devastadoras y la comunidad internacional parece impotente o dividida frente a una crisis sin precedentes.



