
La guerra en Oriente Próximo afecta directamente al consumidor
Este lunes 9 de marzo, llenar el depósito se ha vuelto una tarea económica cada vez más complicada. El precio del barril de Brent ha subido un 17%, alcanzando casi 109 dólares. Esta crisis ha impactado ya en las gasolineras españolas, donde la gasolina ha pasado de 1,45 euros a principios de febrero a más de 1,83 euros por litro, una subida alarmante para los conductores españoles.
Oriente Próximo y su influencia en el mercado energético
El Estrecho de Ormuz es un punto clave en el comercio de petróleo, ya que por allí transita el 20% del crudo mundial. Actualmente, las navieras han paralizado el tráfico por el riesgo de ataques, cortando el flujo de millones de barriles diarios. Esta situación coloca a Europa en una vulnerabilidad energética extrema.
Los hogares españoles ya están sintiendo las consecuencias. La gasolina 95 (G95E5) ha mostrado un aumento ininterrumpido, afectando a millones en sus presupuestos. La crisis repercute también en otros países, donde naciones como China han tenido que implementar políticas proteccionistas para proteger su abastecimiento interno.
En este contexto, la Administración estadounidense se enfrenta a una creciente presión política por el temor de que la inflación vuelva a descontrolarse en medio de un año electoral, haciendo que el futuro económico de muchos países sea incierto.



