
Filomena: cinco años de la nevada que paralizó España
Un fenómeno meteorológico sin precedentes desborda capacidades
El 8 de enero de 2021 es una fecha marcada en la historia reciente de España. La borrasca Filomena transformó ciudades y dejó a la capital sumida en el caos al acumular entre 40 y 60 centímetros de nieve en tan solo 30 horas. Madrid, sorprendida, vivió calles irreconocibles y una economía paralizada, con el aeropuerto y carreteras cerradas.
El impacto de Filomena: más que una nevada
La combinación de aire húmedo del Atlántico con una masa ártica bloqueada fue responsable de esta inusual nevada. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), esta fue la peor en más de 100 años, comparando registros hasta de 1904. La situación obligó al Gobierno a declarar zona catastrófica a ocho comunidades autónomas y a nivelar daños que superan los 1 200 millones de euros.
Consecuencias en el largo plazo
Las secuelas de Filomena se sintieron en diversas áreas: infraestructuras dañadas, paisajes urbanos alterados por miles de árboles afectados y pérdidas enormes en el sector agrícola. Tres muertes trágicas también se añadieron a la lista de consecuencias, lo que refleja la peligrosidad del evento.
Reflexión final
Cinco años después, el episodio sigue siendo un recordatorio crítico para las administraciones y la población: los fenómenos extremos son cada vez más probables. Es vital estar preparados para cambios repentinos en la atmósfera que pueden desbordar cualquier planificación preestablecida.



