El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, prepara ya la ofensiva política para unas elecciones generales anticipadas en primavera de 2026, con una estrategia clara: reconquistar el centro político abandonado por un PSOE radicalizado, sin romper puentes con Vox, cuyo crecimiento preocupa —y a la vez conviene— en Génova.

Tras el auge de Vox en Extremadura, el PP redibuja su estrategia nacional
Los resultados en Extremadura, donde el PSOE se ha desplomado y Vox ha duplicado apoyos, han encendido las alarmas y reconfigurado el tablero para Feijóo. Aunque en su día prometió gobernar en solitario, el PP ya asume que necesitará a Vox para llegar a Moncloa, y ha comenzado a normalizar la relación con los de Abascal, limando asperezas y llamando a la “proporcionalidad”.
Una clara muestra es el respaldo que Génova ha dado a su candidata en Extremadura, María Guardiola, para cerrar acuerdos con Vox tras el hundimiento del PSOE. La portavoz del grupo parlamentario, Ester Muñoz, lo resumía con contundencia: “El 60 % de los extremeños quiere un acuerdo PP–Vox”.
Del viraje ideológico a la batalla por el centro
Feijóo ha ido endureciendo su discurso en temas como inmigración o transición ecológica, recogiendo parte del relato de Vox, pero ahora busca ensanchar su base por el centro, donde Sánchez ha dejado un vacío al abrazar el populismo de Podemos, ERC y Bildu.
Desde Génova aseguran:
“Vamos a por el centro político, el que el PSOE ha abandonado. Preferimos que los votos estén en Vox y no en Sánchez”.
Consciente de que ya no basta con ganar las elecciones, Feijóo sabe que debe sumar mayoría con aliados naturales. De ahí su intento por atraer a indecisos, abstencionistas y votantes huérfanos del centro-izquierda moderado que han sido traicionados por el sanchismo.
Una oposición firme, pero sin ruido inútil
El PP prepara una oposición dura, especialmente en el terreno de la corrupción socialista, pero sin renunciar al discurso institucional. La comisión Koldo en el Senado seguirá siendo clave: Zapatero comparecerá próximamente, y Begoña Gómez podría ser citada por el escandaloso rescate de Air Europa.
Aunque Feijóo no apuesta por iniciativas legislativas en un Parlamento bloqueado, sí pretende marcar perfil propio con propuestas económicas centradas en combatir la inflación, aliviar a las familias y frenar la sangría impositiva del Gobierno.
El PP se rearma para una primavera electoral decisiva
Todo apunta a que 2026 será el año decisivo: con un PSOE desfondado, Feijóo y Abascal medirán fuerzas en cada territorio, incluso en Andalucía, donde Vox podría ser clave por primera vez.
Los barones del PP ya lo asumen: si hace semanas rechazaban “arrodillarse” ante Vox, ahora se muestran abiertos a pactar. Una estrategia pragmática para contener el ascenso de Abascal, sin sacrificar gobernabilidad.



