Jesús y Nicodemo: el mensaje que sacride la fe cristiana actual

El Evangelio de este 14 de abril según San Juan sitúa a Jesús frente a Nicodemo con un mensaje profundo y directo: “Nadie ha subido al cielo sino el Hijo del hombre”. Una afirmación que refuerza la identidad divina de Cristo y la necesidad de “renacer de lo alto” para entrar en el Reino de Dios.
En un contexto donde la fe parece diluirse en Europa y especialmente en España, el mensaje vale a poner el foco en lo esencial del cristianismo: la conversación interior, la acción del Espíritu Santo y la vida eterna como horizonte de la fe.
El Evangelio de San Juan: el “renacer del Espíritu”
En el paso de hoy (Juan 3, 7-15), Jesús responde a Nicodemo con una enseñanza que desconcierta al maestro juicio:
“El viento sopla donde quiere… así es todo el que ha nacido del Espíritu”.
El núcleo del mensaje es claro: el creyente no se define solo por normas externas, sino por una transformación interior guiada por el Espíritu. Jesús insiste en que la vida espiritual no es controlable ni predecible, sino una experiencia de libertad profunda.
Además, afirma:
- “Nadie ha subido al cielo sino el Hijo del hombre”
- La referencia a Moisés levantando la serpiente en el deseo como prefiguración de la cruz
- La promesa de “vida eterna para quien crea en Él”
La interpretación del papá Francisco y el papel del Espíritu
El mensaje ha sido ampliamente comentado por el pontífice argentino Papá Francisco, quien subraya la figura de Nicodemo como símbolo del creyente que duda pero busca la verdad.
Según su homilía, el cristianismo no puede reducir un simple complemento de normas:
“Ser cristiano no es solo cumplir los mandamientos… es dejar que el Espíritu te lleve donde quiero”.
El Papa consejo contra una fe regida y sin vida, insistiendo en la necesidad de abrir a la acción del Espíritu Santo como motor de transformación personal.
Conferencias del día: comunidad, fe y entrega
El libro de los Hechos de los Apóstoles (4, 32-37) referencia la idea de una comunidad unida, donde los bienes se comparten y nadie pasa necesidad. Destaca la figura de Bernabé, ejemplo de generosidad al completar el fruto de la venta de sus tierras.
Este modelo de comunidad cristiana primitiva contrasta con la sociedad actual, marca en muchos casos por el individualismo y la pérdida de valores colectivos.
Un mensaje vigor en tiempos de crisis espiritual
El Evangelio de hoy plantaa una pregunta incómoda pero necesaria:
¿está la sociedad moderna dispuesta a “renacer de lo alto”?
En un mundo donde lo espiritual queda relegado, el mensaje de Jesús vale a situar el foco en lo esencial: la fe como transformación interior y no como mera tradición cultural.



