La selección española ha sellado su pase al Mundial de 2026 —que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá— tras empatar 2-2 ante Turquía en el estadio de La Cartuja, en el cierre de la fase de clasificación. Aunque el equipo de Luis de la Fuente asegura su presencia en la cita mundialista y iguala la histórica racha de Italia de 31 partidos oficiales sin perder, el pleno de victorias y la imbatibilidad se escapan en el último suspiro.

Una clasificación con luces… y sombras
El resultado sirve para cerrar el grupo en lo más alto, pero deja sensaciones encontradas. España llegaba con todo de cara para cerrar una fase perfecta, pero acabó concediendo dos goles frente a una Turquía combativa y sin nada que perder.
Pese a una clasificación matemática sin sobresaltos, la imagen del equipo deja dudas en momentos clave. La defensa volvió a evidenciar errores de concentración, y la falta de contundencia en el tramo final permitió la reacción otomana.
Cifras que no maquillan el rendimiento
- 31 partidos oficiales sin perder, igualando el récord de Italia.
- 2 goles encajados que rompen una racha de imbatibilidad.
- Final sin victoria que empaña un camino que pudo ser perfecto.
España termina primera de grupo, pero lo hace sin autoridad ni solidez. La falta de rotación y el bajón físico en el segundo tiempo fueron claves en un partido que, más allá del trámite, era un termómetro de cara al Mundial.
¿Una Roja fiable para 2026?
El seleccionador Luis de la Fuente ha cumplido con el objetivo mínimo: estar en el Mundial. Pero la cuestión ahora es si esta versión de España está preparada para competir de verdad contra las grandes potencias.
Los errores defensivos, las desconexiones y la dependencia de ciertos jugadores vuelven a emerger cuando más se necesita una versión contundente.
Conclusión: ¿Clasificación convincente o espejismo estadístico?
España estará en el Mundial, pero el empate ante Turquía deja en evidencia que no todo brilla en la selección. Las estadísticas son positivas, pero el fútbol mostrado ante rivales de nivel medio plantea interrogantes.
¿Es esta Roja candidata al título o simplemente una selección que cumple con lo justo?
Habrá tiempo para celebraciones, pero también para autocrítica urgente si se quiere aspirar a algo grande en 2026.



