
Empleo público y precariedad: los datos de la última EPA
Análisis de la EPA revela preocupantes cifras
La reciente Encuesta de Población Activa (EPA) ha revelado que el empleo en España está en una situación alarmante. Aunque se ha registrado un aumento de 76 200 ocupados en el último trimestre, este crecimiento se atribuye casi en su totalidad al sector público. Mientras tanto, el empleo privado ha sufrido una pérdida de 32 500 puestos de trabajo, lo que refleja una destrucción de empleo productivo y una alarmante precariedad laboral.
La ilusión de un aumento en el empleo
El aumento de 108 700 empleos públicos ha elevado la cifra total de estos empleos a más de 3,6 millones, pero este crecimiento es un artificio que esconde una economía débil. La calidad del empleo también ha empeorado, ya que el trabajo a tiempo completo disminuye en 115 600 personas mientras que el empleo a tiempo parcial se incrementa en 191 800. La industria, considerado el segundo motor económico, ha perdido 37 800 empleos, lo que indica un claro descenso en la actividad productiva del país.
Factores que ocultan la realidad del paro
A pesar de la reducción del paro en 136 100 personas (un 5,21% menos), esta cifra está manipulada por varias razones: el cambio de temporales a fijos-discontinuos que no se cuentan como desempleados, el desánimo de miles que dejan de buscar trabajo y una estacionalidad que reduce el paro temporalmente. Las cifras de creación de empleo son, en parte, un espejismo sostenido por el gasto público que parece un sucedáneo de una economía sana.
En conclusión, el panorama laboral en España se presenta como un cuadro sombrío donde el empleo que se crea no es signo de recuperación, sino de una dependencia peligrosa del sectore público y de un sistema que ahoga la verdadera actividad privada.



