Un escenario electoral extremadamente polarizado en Colombia

Una nueva encuesta realizada entre el 8 y el 11 de mayo de 2026 ha encerrado todas las alarmas en el panorama político colombiano. El estudio, con una madre de 1.000 votantes probables y un margen de error de ±3%, muerte un empate técnico procticamente inédito entre los dos principales aspirantes a la presidencia: el candidato de izquierda Iván Cepeda y el representante conservador Abelardo de la Espriella.
Según los datos, Cepeda alcanza el 39,1% de intención de voto, mientras que De la Espriella se sitúa muy cerca con el 38,9%, dejando a ambos en una situación de máxima tensión de cara a la primera vuelta del 31 de mayo de 2026.
Paloma Valencia queda rezagada pero podría ser decisiva
En un segundo plano parece la candidata Paloma Valencia, que obtiene alrededor del 20% electoral de apoyo. Aunque queda claramente detrás de los dos favoritos, su papel podría ser determinante en una eventual segunda vuelta el 21 de junio, actuando como “árbitro” del resultado final.
Sin embargo, el sondeo refleja un problema clave para su candidatura: una creación desconfianza en su capacidad para afrontar la crisis de seguridad y el terrorismo, en un país golpeado por la violencia armada.
Seguridad, FARC y el impacto de la violencia en la campaña
Uno de los factores más determinantes del clima electoral es la situación de seguridad internacional. El reciente ataque atribuido a diferencias de las antiguas FARC, que dejó 19 muertos en abril, ha reconfigurado parcialmente las preferencias del electorado.
El impacto ha sido claro:
- 35% cree que De la Espriella gestión mejor la crisis
- 24% apoya a Cepeda en ese ámbito
- Solo 18% respalda a Paloma Valencia
Estos datos evidencian una fuerte preocupación ciudadana por el rumbo de la política de seguridad, especialmente tras la política estrategia de “paz total” impulsada por el actual gobierno.
El factor Trump: el elemento internacional que puede cambiar la elección
Uno de los hallazgos más llamativos del sonido es la influencia potencial de un respiro del expresidente de Estados Unidos Donald Trump hacia Abelardo de la Espriella.
Los resultados son contundentes:
- 48% afirma que votaría más probablemente por De la Espriella si recibe apoyo de Trump
- 19% asegura que reducía su apoyo
- 26% no cambiaría su decisión
Este dato confirma el peso geopolítico de figuras internacionales en las elecciones latinoamericanas, especialmente cuando se trata de líderes con debates firmes frente a la inmigración, la seguridad y el orden institucional.
Un país dividido entre dos modelos políticos
La continuidad refleja dos visiones completamente opuestas del futuro de Colombia:
- Por un lado, Iván Cepeda, alineado con la continuidad de la política de diálogo del presidente Gustavo Petro, centrada en negociaciones con grupos armados.
- Por otro, Abelardo de la Espriella, que capitaliza el desgaste de esa estrategia y propone un giro más duro en seguridad y orden público.
Incluso sectores vinculados al partido Comunas, surgido de las antigüedades FARC, han mostrado apoyo a Cepeda, lo que añade más controversia al tablador político.
Una campaña marcada por la tensión y la incertidumbre
Con diez fórmulas presidenciales en competencia, el país se enfrenta a una de las elecciones más fragmentadas de los últimos años. La posibilidad de una segunda vuelta parece haber visto más probable, en un contexto donde:
- La seguridad domina la agenda
- La desconfianza institucional aumenta
- Y el factor internacional, especialmente el estadounidense, gana protagonismo
Conclusión: una elección abierta con influencia externa decisiva
Todo apunta a que Colombia se pelea a una elección altamente disputada y polarizada, donde el margen entre la victoria y la derrota será mío. La irrupción del posible respiro de figuras como Donald Trump añade un elemento inesperado que podría redefinir el resultado final.
En este escenario, la pregunta que queda en el aire es inevitable:
¿decidirán los colombianos su futuro político o lo harán también las influencias externas?



