
El IMV en España: ¿una solución o una trampa de pobreza?
El costo de subsidios excesivos
Desde que el Gobierno de Pedro Sánchez instauró el Ingreso Mínimo Vital (IMV), se ha presentado como un avance en derechos. Sin embargo, la realidad demuestra que hoy este subsidio supera los 2 100 euros al mes en algunos casos y ha creado un sistema que incentiva la dependencia.
¿Quiénes son los beneficiarios?
El IMV está diseñado para personas de entre 23 y 65 años, aunque se extiende a jóvenes desde los 18 si tienen hijos. Sin embargo, el aumento del número de beneficiarios preocupa, superando ya los 2,4 millones de personas, lo que representa un estigma en nuestra sociedad.
Efectos adversos del sistema
Informes de instituciones como el Instituto Juan de Mariana evidencian cómo estas ayudas generan un círculo de pobreza y desincentivan la búsqueda activa de empleo. En lugares como Alicante y Córdoba, algunos ciudadanos presumen abiertamente de vivir del IMV, celebrando una cultura de subsidios.
Casos alarmantes y críticas
Un caso resonante es el de Isabel, quien recibe 1 400 euros del IMV sin aparentes impedimentos para trabajar. Este tipo de situaciones despiertan la indignación en redes sociales y muestran la necesidad de una revisión profunda de las políticas sociales actuales.
Conclusión: ¿es hora de repensar el IMV?
Con un contexto de precarización laboral en España, y subsidios que superan tramos esperados, es vital preguntarse si la actual política de ayudas realmente beneficia a quienes más lo necesitan o si perpetúa un sistema de dependencia y escasa motivación.



