Madrid reafirma la soberanía venezolana tras las tensiones generadas por la intervención estadounidense y se ofrece como facilitador de una solución pacífica.

El Gobierno de España, a través del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha defendido con firmeza este miércoles que los recursos naturales de Venezuela pertenecen al pueblo venezolano, y ha vuelto a reiterar la disposición española a actuar como mediador en la crisis del país sudamericano.
Las declaraciones del jefe de la diplomacia española se producen en un contexto de fuerte tensión internacional tras la operación estadounidense en Venezuela y los anuncios del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre su intención de intervenir en sectores estratégicos, entre ellos el energético. La postura oficial de España subraya la necesidad de respetar la soberanía de los países y rechaza cualquier intento de apropiación externa de los recursos de una nación.
Defensa de la soberanía y respeto al derecho internacional
Albares ha insistido en que los recursos naturales forman parte integral de la soberanía de Venezuela y que cualquier iniciativa internacional debe respetar este principio fundamental del derecho internacional. La posición de Madrid rechaza expresamente la idea de que potencias extranjeras puedan decidir o beneficiarse directamente de los activos naturales de Caracas sin el consentimiento de su pueblo y de sus instituciones legítimas. RTVE
El Gobierno también ha subrayado que la respuesta internacional a la crisis venezolana debe basarse en el respeto a la legalidad internacional, la no injerencia y el diálogo como medios para resolver los conflictos políticos y humanitarios que atraviesa el país.
Oferta de mediación de España
Además de defender la soberanía venezolana, España ha ofrecido sus “buenos oficios” para facilitar un proceso de diálogo con vistas a una solución pacífica y negociada. Esta oferta de mediación se presenta como alternativa a los enfoques que excluyen a actores clave en la crisis y que podrían agravar las tensiones regionales.
El Ejecutivo español propone que su mediación se centre en promover un proceso negociado que involucre a las partes relevantes —incluidas las autoridades de facto en Venezuela, representantes de la oposición y actores internacionales— con el objetivo de avanzar hacia un marco que permita la estabilidad política, el respeto de derechos humanos y, eventualmente, la celebración de elecciones libres y transparentes.
Reacción internacional y contexto reciente
Las declaraciones del Gobierno español se suman a una ola de pronunciamientos internacionales tras la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, que desencadenó críticas desde diversos sectores por violar, según algunos, los principios de soberanía y no intervención. Líderes y organismos han destacado la necesidad de una solución política y pacífica, evitando la escalada de confrontaciones que puedan poner en riesgo la estabilidad regional.
Conclusión
La posición de España busca consolidar un enfoque basado en el respeto a la soberanía y el derecho internacional frente a las tensiones generadas por la crisis venezolana y las acciones de Estados Unidos. Al reafirmar que los recursos naturales de Venezuela pertenecen al pueblo venezolano y al ofrecerse como mediador, Madrid intenta posicionarse como un actor constructivo en un conflicto de altos riesgos geopolíticos y humanitarios.



