Antidiabéticos como Ozempic, antidepresivos como Anafranil y antibacterianos como Zinnat encabezan los problemas de suministro. Más de 5.300 productos presentan incidencias cada trimestre.

El desabastecimiento de medicamentos ha dejado de ser una preocupación puntual para convertirse en un problema estructural que afecta de lleno a las farmacias de la provincia de Cádiz, especialmente en el Campo de Gibraltar. El último informe de Luda Partners confirma que la falta de fármacos volvió a aumentar en 2025, alcanzando una media trimestral de 5.397 presentaciones con incidencias, lo que supone un 8% más que el año anterior.
Detrás de estas cifras hay pacientes que recorren varias farmacias, tratamientos interrumpidos y profesionales que dedican horas extra a buscar alternativas o localizar unidades disponibles en otras boticas.
Más de 5.300 medicamentos en falta cada trimestre
El III Informe sobre Desabastecimiento de Medicamentos describe una tendencia al alza desde hace tres años. En enero de 2026, la Agencia Española de Medicamentos registraba 807 presentaciones simultáneamente afectadas por problemas de suministro en toda España.
La red tecnológica de Luda —implementada ya en más de 3.700 farmacias— ha permitido monitorizar el fenómeno a gran escala, ayudando a más de 600.000 pacientes a continuar sus tratamientos, pero también revelando el alcance real de la escasez.
¿Qué medicamentos faltan más en Cádiz?
Ningún ámbito terapéutico se libra, aunque tres categorías concentran el mayor impacto:
1. Antidiabéticos (20%) — Ozempic, el más afectado
Ozempic sigue siendo el medicamento con más problemas de suministro. Su elevada demanda, disparada por su uso para la pérdida de peso, ha tensionado la cadena durante años.
2. Antidepresivos (6%) — Anafranil
Los problemas con este medicamento se agravaron especialmente en verano, generando retrasos en pacientes con trastornos crónicos.
3. Antibacterianos (5%) — Zinnat
Fundamental en infecciones sistémicas, Zinnat figura entre los fármacos más difíciles de encontrar.
El informe destaca que el 82% restante de los casos afecta a una amplia variedad de medicamentos, lo que demuestra que el problema no se limita a unos pocos grupos concretos.
Un problema europeo: la cadena global está al límite
España no es un caso aislado. La dependencia de terceros países para fabricar principios activos, la concentración de producción en pocas plantas y la fragilidad logística explican que más del 50% de los episodios de escasez se deban a problemas en fabricación.
La respuesta europea ha sido el nuevo Reglamento de Medicamentos Críticos, con el que Bruselas pretende repatriar parte de la producción y garantizar reservas estratégicas.
Impacto directo en farmacias y pacientes
En Cádiz, los farmacéuticos denuncian la sobrecarga asistencial causada por la falta de stock. Según el Grupo Farmacéutico de la UE, cada farmacia dedica 40 horas mensuales a gestionar incidencias relacionadas con el desabastecimiento, lo que puede generar un coste extra de hasta 7.200 euros al año por establecimiento.
Pero el impacto más grave es sanitario y emocional:
“El desabastecimiento impacta a la farmacia pero, sobre todo, al paciente”, explica el farmacéutico Carlos Hashem. “Muchas veces somos receptores del malestar de personas que no encuentran su medicación, pese a no ser responsables del problema”.
Pacientes crónicos, personas con trastornos psicológicos o enfermedades infecciosas son los más afectados por cambios forzados de tratamiento o interrupciones prolongadas.
De apagar fuegos a anticiparse: la tecnología como aliado
El informe de Luda Partners concluye que el sector debe pasar del modelo reactivo al predictivo. Su plataforma Luda Trends integra herramientas de inteligencia artificial capaces de:
- detectar tensiones de stock con antelación,
- generar alertas tempranas,
- anticipar picos de demanda,
- y coordinar la redistribución entre farmacias.
Según su cofundador, Luis Martín Lázaro:
“El desabastecimiento no puede abordarse solo cuando el medicamento ya no está en la estantería. La tecnología es clave para resolver problemas complejos”.
Mientras tanto, en Cádiz…
Las farmacias siguen actuando como el último eslabón de un sistema tensionado, buscando soluciones para miles de pacientes que cada día acuden con la misma pregunta:
“¿Mi medicamento está disponible?”.
El desabastecimiento continúa siendo una amenaza silenciosa que afecta tanto al bienestar de la población como a la estabilidad del sistema farmacéutico andaluz.



