EE.UU. y Ecuador lanzan operaciones conjuntas antidroga
Noboa estrecha la coordinación militar con Washington
Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y Ecuador lanzaron este martes operaciones conjuntas en territorio ecuatoriano contra organizaciones del narcotráfico, a las que ambos gobiernos califican como terroristas. El Comando Sur de EE.UU. afirmó en redes sociales que, ‘juntos’, actuaron contra narcoterroristas que habrían infligido terror, violencia y corrupción a ciudadanos de todo el hemisferio.
Según la información difundida y recogida por Efe, el Comando Sur presentó estas acciones como un ‘poderoso ejemplo’ del compromiso regional para combatir el narcoterrorismo. Mientras, el Ministerio de Defensa de Ecuador evitó dar detalles para, según su versión, no entorpecer futuras acciones.

Golpe policial: 16 detenidos y la pista de la mafia albanesa
Ese mismo martes, el ministro del Interior, John Reimberg, y la Embajada de Estados Unidos en Ecuador informaron del arresto de 16 personas, entre ellas un exdiputado, presuntamente vinculadas con la mafia albanesa y la organización criminal ecuatoriana Los Lobos. Según lo comunicado, el grupo supuestamente enviaba droga a Europa en contenedores.
ANÁLISIS CRÍTICO
La operación llega un día después del encuentro entre el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, y el comandante del Comando Sur de EE.UU., el general Francis L. Donovan. La Presidencia ecuatoriana enmarcó la cita en acciones coordinadas contra el crimen organizado transnacional y el narcoterrorismo, además de ‘reforzar la seguridad hemisférica’.
Ambos gobiernos pactaron iniciativas para reforzar controles, intercambio de información y coordinación operativa en aeropuertos y terminales portuarias, puntos críticos para el tráfico internacional de cocaína.
Desde inicios de 2024, Noboa mantiene declarada una ‘guerra’ a las bandas criminales, en un país que arrastra la peor crisis de violencia de su historia reciente: la tasa de homicidios superó el año pasado los 50 asesinatos por cada 100 000 habitantes, según Efe. En el marco del llamado conflicto armado interno, el Gobierno ecuatoriano ha catalogado como terroristas a estas organizaciones.
También la Administración de Donald Trump ha calificado como ‘terroristas’ a Los Choneros y Los Lobos, las dos principales bandas del país, vinculadas respectivamente con los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación en México. El debate de fondo, inevitable, es político: cuando un Estado reconoce que afronta narcoterrorismo, la respuesta deja de ser solo policial y exige asumir costes, coordinación internacional y un control real de puertos y rutas. Y ahí es donde muchos gobiernos, dentro y fuera de Hispanoamérica, suelen fallar por cálculo, burocracia o miedo a la polémica.



