
La educación financiera, prioridad en España: ¿un aviso o una alarma?
Un cambio de paradigma en la educación
Un reciente estudio de Banco Santander revela que los españoles valoran la educación financiera por encima de asignaturas tradicionales como Historia y Literatura. Y un alarmante 86% de los encuestados afirma que nunca recibió clases de educación financiera en la escuela. Ante esta realidad, nos preguntamos: ¿qué está fallando en nuestro sistema educativo?
Desconexión peligrosa de la realidad
A pesar de que el 54% de los ciudadanos cree tener conocimientos financieros suficientes, solo el 26% puede responder correctamente a una pregunta básica sobre inflación. Esta desconexión entre percepción y realidad, conocida como efecto ‘Dunning-Kruger’, es un camino hacia decisiones financieras erróneas que pueden afectar gravemente a la economía familiar.
Responsabilidad compartida
La presidenta ejecutiva de Banco Santander, Ana Botín, destaca la educación financiera como una herramienta esencial de progreso y señala la necesidad de una colaboración entre gobiernos, escuelas, familias, empresas y bancos. Sin embargo, la pregunta que surge es: ¿realmente hay un compromiso real en entender la fragilidad educativa que enfrentamos?
Una apuesta por la formación inclusiva
Banco Santander, a través de su programa ‘Finanzas para Mortales’, ha facilitado formación a más de 276 000 personas, centrándose en los colectivos más vulnerables. Esto plantea otra cuestión crucial: ¿por qué no se está implementando una educación financiera robusta y obligatoria en nuestra enseñanza?
Futuro incierto
Los datos son claros, y el cuestionamiento sobre el sistema educativo español también lo es. La necesidad de inclusión de la educación financiera se alza como un grito desesperado. Si no actuamos, el futuro financiero de nuestra juventud estará en grave riesgo.



