El líder opositor reafirma su legitimidad tras las elecciones de julio y exige respeto al mandato popular expresado en las urnas.

El excandidato presidencial venezolano Edmundo González Urrutia ha reclamado este domingo el reconocimiento de su legitimidad como presidente electo tras las elecciones de julio de 2024 y ha instado al Ejército y a los cuerpos de seguridad a cumplir el “mandato soberano” que, según él, expresaron los ciudadanos en las urnas.
Mandato soberano y llamado a las Fuerzas Armadas
En un vídeo difundido a través de su cuenta en la red social X, González defendió que su legitimidad como presidente emana directamente del respeto del voto mayoritario en las elecciones del 28 de julio de 2024, unos comicios cuya victoria no fue reconocida por su rival, Nicolás Maduro, y que el opositor considera marcados por un fraude sistemático.
“La normalización real del país solo será posible cuando se respete sin ambigüedades la voluntad mayoritaria expresada por el pueblo venezolano el 28 de julio”, afirmó González.
El opositor pidió asimismo la liberación de todos los venezolanos privados de libertad por motivos políticos, a quienes describió como “verdaderos rehenes de un sistema de persecución”.
Mensaje directo al Ejército y la seguridad del Estado
Dirigiéndose directamente a los cuerpos armados, González subrayó que su lealtad debe estar con la Constitución, con el pueblo y con la República:
“Hago un llamamiento sereno y claro a la Fuerza Armada Nacional y a los cuerpos de seguridad del Estado. Su deber es cumplir y hacer cumplir el mandato soberano expresado el 28 de julio de 2024”, manifestó en su mensaje.
Además, insistió en que su respaldo popular es profundo, mayoritario y sostenido, y que ese apoyo “jamás será traicionado”.
Nuevo escenario político en Venezuela
Las declaraciones de González se producen en medio de un contexto político convulso. Tras la reciente incursión militar estadounidense que culminó con la captura de Nicolás Maduro, el Tribunal Supremo de Justicia venezolano nombró presidenta encargada a la entonces vicepresidenta Delcy Rodríguez. En paralelo, esta figura ha recibido el respaldo de las Fuerzas Armadas, especialmente por parte del ministro de Defensa, general Vladimir Padrino López.
Esta situación ha definido un escenario de dualidad política y disputa por la legitimidad que se vive en Venezuela, con González reclamando el reconocimiento de su mandato electoral y Rodríguez actuando como autoridad en funciones.
Reacción de Estados Unidos y la cooperación con el Gobierno venezolano
En este clima de cambio político, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado que su país se hará cargo de la situación en Venezuela y ha cuestionado el papel de figuras opositoras como María Corina Machado, a quien descartó como futuro líder porque, en su opinión, “no cuenta con el apoyo ni el respeto” del pueblo venezolano.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, por su parte, anticipó “más cooperación” con el Ejecutivo venezolano restante, poniendo el foco en la realidad inmediata y el funcionamiento de las instituciones bajo el liderazgo actual, en lugar de en la oposición, cuya presencia en Venezuela, según él, es limitada.
Conclusión
Edmundo González Urrutia ha utilizado un momento de profunda transformación política en Venezuela para reafirmar su condición de presidente electo, apelando al respeto de la voluntad popular y al papel constitucional de las Fuerzas Armadas. Su llamado se produce en medio de un escenario de cambios acelerados tras la captura de Maduro, un entorno en el que distintos actores nacionales e internacionales tratan de imponer su visión sobre el futuro del país.



