La economía española creció un 0,8% en el segundo trimestre
Un crecimiento sorprendente en medio de la incertidumbre global
La economía española ha dado un golpe sobre la mesa en el segundo trimestre de 2025, con un crecimiento del 0,8% entre abril y junio, sorprenderiendo nuevamente a los analistas y demostrando que la demanda interna sigue siendo el motor del crecimiento. Este aumento es una décima más de lo esperado, impulsado por un notable tirón del consumo privado y la inversión.
Un gobierno que se aferra a cifras optimistas

El ministerio de Economía, Comercio y Empresa no ha tardado en celebrar este dato, asegurando que refuerza sus proyecciones de un PIB que crecerá un 2,7% en 2025. Sin embargo, es necesario cuestionar hasta qué punto estos datos son representativos de la realidad económica en un contexto global marcado por la guerra comercial que comenzó bajo el mandato de Donald Trump y que sigue afectando a las economías de todo el mundo.
Aunque el Ministerio presenta estos números como positivos, no se puede ignorar que durante el mismo periodo, las exportaciones españolas mostraron debilidad, reflejando una dependencia externa que afecta particularmente a varios sectores. En este sentido, la demanda interna tuvo un crecimiento que aportó 3,5 puntos al PIB interanual, mientras que el sector externo restó 0,5 puntos.
¿Es esta realmente una recuperación sólida, o simplemente un espejismo alimentado por el optimismo gubernamental? Solo el tiempo lo dirá, pero los ciudadanos deben estar alerta ante una posible manipulación de estadísticas para adornar la gestión de un gobierno que ha mostrado más interés en vender buenas noticias que en enfrentar los retos reales de la economía española.



