La deuda pública española sigue en una escalada imparable y roza cifras históricas, con un incremento de más de 535 000 millones de euros desde que Pedro Sánchez llegó al Gobierno. Aunque el crecimiento económico y la inflación han mitigado parcialmente el impacto en términos relativos, el volumen absoluto de deuda —que ya supera los 1,69 billones de euros— plantea serias dudas sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas y el futuro económico del país.

Deuda por encima del 100 % del PIB
Según los datos mensuales publicados por el Banco de España, la deuda del conjunto de las administraciones públicas se situaba en 1,6932 billones de euros en octubre de 2025, equivalente al 101,7 % del PIB. Esto refleja que España sigue por encima de la barrera simbólica del 100 % respecto al tamaño de su economía.
Esta proporción se ha visto parcialmente reducida por:
- El efecto extraordinario de la revisión al alza del PIB realizada por el INE, que rebaja el cociente deuda/PIB.
- El aumento de ingresos derivados de la inflación, que ha elevado la recaudación tributaria.
Sin embargo, estos factores no suponen una reducción real de la deuda acumulada ni de su crecimiento estructural.
Más deuda cada día
Desde que Sánchez gobierna, la deuda ha crecido a un ritmo espectacular:
- Un incremento de 535 863 millones de euros en poco más de siete años de mandato.
- Un aumento medio diario de 197,74 millones de euros.
- Más de 137 000 € de deuda cada minuto.
Con estas cifras, mientras muchos españoles trabajan y generan actividad económica, el Estado suma miles de millones de deuda sin parar, lo que para críticos de la política económica actual supone un lastre para el crecimiento futuro.
Déficit estructural y gasto público elevado
A pesar de ingresos extraordinarios vinculados a la inflación, el déficit público sigue siendo elevado debido al incremento constante del gasto. Este aumento del gasto se ha hecho estructural y no temporal, lo que preocupa a expertos que ya alertan de:
- El desequilibrio en la Seguridad Social y nuevos gastos que presionan el presupuesto.
- El incremento del techo de gasto público, que para 2026 es casi 100 000 millones superior al previsto al inicio del mandato de Sánchez.
- La falta de reformas que reduzcan el gasto ineficiente y promuevan la inversión privada productiva.
Impacto económico y estructura productiva
La escalada de deuda no solo tiene implicaciones fiscales, sino también estructurales:
- El PIB per cápita español retrocede frente a la media de la Unión Europea.
- El crecimiento, basado en gasto y efecto estadístico, no traduce necesariamente una mejora de la productividad o del tejido económico real.
- La inversión privada y extranjera se ve desplazada por la fuerte presencia del gasto público, lo que puede frenar la competitividad a largo plazo.
Advertencias de organismos independientes
Entidades como la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) han señalado que la continua expansión del gasto requiere medidas correctoras urgentes para evitar una mayor acumulación de deuda y un deterioro de la solvencia fiscal.
Conclusión: hacia un modelo económico diferente
Para economistas críticos con la gestión actual, es imprescindible un cambio de política económica que:
✔ Reduzca el gasto público ineficiente
✔ Fomente la inversión productiva privada
✔ Devuelva poder adquisitivo a los ciudadanos
✔ Profundice en ajustes estructurales con visión de largo plazo
Bajo el modelo actual, señalan, España arriesga una carga de deuda cada vez más difícil de sostener, con riesgo de drenar recursos esenciales para servicios públicos y limitar el margen de maniobra ante futuras crisis económicas.



