
Desmontando la farsa del ‘detox’: su cuerpo no necesita batidos
La falacia de los detox: una ilusión de limpieza
Tras los excesos, la narrativa común dice que hay que «limpiar» el organismo con batidos verdes, ayunos extremos o suplementos costosos. Prometen eliminar toxinas y restaurar el equilibrio, pero todo esto se fundamenta en una premisa errónea: ¿es nuestro organismo realmente un filtro sucio? La realidad demuestra que nuestro cuerpo tiene sistemas de depuración eficientes que funcionan todo el tiempo, sin necesidad de modas.
La evidencia científica lo respalda
El hígado actúa como un laboratorio, transformando toxinas en compuestos desechables, y los riñones filtran hasta 180 litros de sangre diariamente. No hay necesidad de «reiniciar» el cuerpo, ya que este solo se desintoxica. Aquellos que dicen que los jugos verdes limpian el hígado o colon, no pueden respaldar sus afirmaciones con evidencia científica. De hecho, los batidos pueden sobrecargar al hígado al concentrar azúcares y eliminar la fibra necesaria.
Los mitos del sudor y los ayunos extremos
Otro mito es que el sudor elimina toxinas; en realidad, sirve para regular la temperatura, no para depurar el organismo. Los ayunos extremos tampoco ayudan, y pueden causar daños como pérdida de masa muscular y desequilibrios metabólicos. El efecto rebote tras dietas detox es un hecho conocido: lo que se pierde es agua y músculo, no grasa.
La clave está en lo que se elimina
La mejora que muchos experimentan al seguir dietas detox no es mágica, sino lógica: al evitar los ultraprocesados, alcohol y azúcares, se genera un bienestar. Sin embargo, el cuerpo no necesita ser «limpiado», solo debe dejar de ser molestado. Una hidratación adecuada y una dieta equilibrada son esenciales para que los procesos de detoxificación del hígado y los riñones funcionen correctamente.
Riesgos tangibles de las dietas detox
Además, las dietas detox pueden provocar desnutrición, alterar la microbiota intestinal y fomentar relaciones poco saludables con la comida. La ciencia es clara: no hay atajos. En lugar de seguir modas pasajeras, la verdadera solución radica en una alimentación variada, mantener buenos hábitos de hidratación y ejercicio, y asegurar un descanso óptimo.



