A pesar del bombardeo discursivo sobre la oportunidad que representan los fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), la realidad es tozuda: a mediados de 2025, apenas se ha materializado el 8,18 % del presupuesto disponible, un dato oficial que desmonta el relato de “éxito ejemplar”.
Cuatro años de promesas, y la ejecución no despega
Del total presupuestado en los últimos cuatro años, solo un 19,5 % ha sido realmente ejecutado —muy lejos del 87 % de Francia o el 33 % de Italia—. España, pese a gestionar el doble de fondos que esos países, lidera los índices de ineficiencia en Europa.
En 2025 la brecha sigue abriendo: sobre los 18 715 millones de euros presupuestados, apenas se han pagado 1 531 millones (8,18 %) y reconocido obligaciones por 1 740 millones (9,30 %).

Ministerios clave hundidos en pagos
| Ministerio | % pagos ejecutados |
|---|---|
| Ciencia e Innovación | 0,003 % (~12.000€) |
| Educación | 0,62 % |
| Transición Ecológica | 0,72 % |
| Economía, Comercio y Empresa | 4,17 % |
| Transportes | 7,75 % |
| Vivienda | 7,75 % |
Casos llamativos:
- Ciencia, con casi 0 € pagados desde su asignación de 438 millones, parece incapaz de impulsar innovación o transferencia tecnológica.
- Economía apenas transfiere recursos a través de ICO o FRA por falta de proyectos viables.
- Vivienda, tras años de promesas de alquiler accesible y rehabilitación, no avanza por trabas burocráticas y falta de coordinación.
Reprogramaciones constantes como excusa
En 18 meses, el Gobierno ha solicitado cinco reprogramaciones, con 118 cambios entre hitos, plazos y medidas. Las justificaciones incluyen “falta de demanda”, “carga administrativa” y necesidad de soluciones “más realistas”. Pero la percepción es clara: no hay gestión, sino improvisación constante.
Un ejemplo dramático es el Plan DANA: anunciado en noviembre 2024 con 1 500 millones para zonas afectadas, sigue sin tener bases operativas ni fecha de reparto, casi un año después.
¿Dónde está el dinero? ¿Y los resultados?
El modelo intervencionista y centralista del Gobierno ha generado proyectos normativos sin impacto productivo ni empresarial. La Formación Bruta de Capital Fijo apenas supera en 6,8 puntos porcentuales la renta de antes de la pandemia. La inversión por trabajador está estancada desde 2019 y solo la maquinaria recuperó niveles pre-COVID a finales de 2024.
El reloj corre: queda menos de un año para ejecutar el MRR
Con apenas 394 días hasta el cierre del programa, el riesgo de devolver fondos es real y alto. Si no se actúa ya, España podría enfrentar sanciones, menor credibilidad europea y pérdida de oportunidades productivas.
¿Cómo corregir rumbo?
- Auditoría independiente y plan de choque para detectar bloqueos y activar lo ejecutable.
- Reorientar recursos hacia industria, digitalización, energía o IA con impacto real en empleo y productividad.
- Establecer una cogobernanza efectiva con Comunidades Autónomas y Ayuntamientos.
- Lanzar una plataforma pública y transparente de trazabilidad, beneficiarios y resultados.
- Fomentar inversión privada con fondos tractor.
- Evaluar políticas por impacto, no por apariencia legal.
- Acelerar reformas estructurales pendientes para elevar productividad y salarios reales.
Conclusión
El relato triunfalista del Gobierno sobre los fondos europeos no resiste un mínimo escrutinio: con menos del 10 % del presupuesto ejecutado en 2025 y cuellos de botella crónicos, el MRR flaquea. Sin mejoras urgentes en transparencia, gobernanza y ejecución, estos fondos quedarán como un mero espejismo de modernización.



