Justo antes de que Estados Unidos desplegara su operación militar en Venezuela y capturara al presidente Nicolás Maduro, la vicepresidenta segunda y número dos del régimen, Delcy Rodríguez, habría abandonado el país rumbo a Moscú, desde donde ha condenado los ataques estadounidenses y exigido pruebas de vida del mandatario detenido.

Delcy Rodríguez salió de Venezuela en un vuelo poco antes de la ofensiva, lo que ha desatado especulaciones sobre información privilegiada y una posible coordinación previa. Desde Rusia, la dirigente chavista ha acusado a EE. UU. de agresión y ha reclamado garantías sobre la integridad física de Maduro y su esposa.
Salida de Venezuela antes de la operación
Según fuentes consultadas y analistas políticos, Delcy Rodríguez habría salido de Venezuela en avión horas antes de que Estados Unidos lanzara sus ataques sobre objetivos estratégicos en Caracas y otras zonas del país, una operación que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro por fuerzas especiales de la Delta Force y su traslado a suelo estadounidense.
El hecho de que Rodríguez abandonara el país justo antes de la ofensiva ha generado lógicas sospechas sobre si contaba con información previa sobre la operación militar, lo que habría facilitado su salida sin ser alcanzada por el cierre del espacio aéreo que normalmente acompaña a este tipo de misiones.
Destino y contexto geopolítico
El destino elegido por la vicepresidenta fue Moscú (Rusia), un país con el que el régimen chavista ha mantenido tradicionales lazos políticos y diplomáticos, especialmente con el Kremlin de Vladimir Putin. Este vínculo ha servido en varias ocasiones como un refugio diplomático para altos cargos venezolanos cercanos al régimen, en medio de sanciones y presiones internacionales.
Desde esa capital, Rodríguez ha condenado enérgicamente los ataques de Estados Unidos, calificándolos como una agresión injerencista y vulneradora del derecho internacional. En sus declaraciones difundidas en redes sociales, ha exigido a Washington que proporcione una “prueba de vida” de Maduro y de su esposa, la primera dama Cilia Flores, cuya ubicación exacta no ha sido confirmada por fuentes oficiales.
Especulaciones y teorías sobre información privilegiada
El hecho de que Rodríguez abandonara el país justo antes de que se supiera que se lanzaría una operación militar ha alimentado las tesis de expertos y analistas según las cuales podría haber existido información previa filtrada o incluso coordinación indirecta entre sectores del chavismo y Estados Unidos.
El general retirado Gan Pampols, en declaraciones a medios, ha apuntado incluso a la posibilidad de que la captura de Maduro formara parte de una negociación entre la Casa Blanca y el propio régimen chavista, un extremo que, de confirmarse, podría reformular el entendimiento de la operación y sus implicaciones geopolíticas.
Relación con el Gobierno español: el “Delcygate”
Delcy Rodríguez ha sido tradicionalmente una figura polémica en las relaciones internacionales, especialmente con España. En enero de 2020, su entrada al Aeropuerto de Barajas (Madrid) en un avión privado, a pesar de una prohibición de entrada en la Unión Europea, provocó un escándalo político conocido como “Delcygate”.
En esa ocasión, Rodríguez fue recibida por el entonces ministro José Luis Ábalos, mano derecha del presidente Pedro Sánchez, lo que generó críticas y acusaciones de vulneración de la normativa europea. Desde entonces, Rodríguez ha sido vista por sectores políticos españoles como un símbolo de los vínculos controvertidos entre altos cargos del chavismo y ciertos contactos en la órbita del Gobierno español.
Declaraciones desde Moscú y posicionamiento oficial
Tras aterrizar en Moscú, Delcy Rodríguez emitió un comunicado desde su entorno diplomático denunciando la operación estadounidense como una intervención violenta contra Venezuela, y afirmando sin datos precisos que los bombardeos habrían causado víctimas tanto civiles como militares.
La vicepresidenta ha reiterado la postura del régimen de Caracas de que la presencia y acciones de Estados Unidos constituyen una agresión a la soberanía venezolana, aunque no ha aportado evidencia independiente que sustente sus afirmaciones sobre víctimas o daños colaterales.
Conclusión
La salida de Delcy Rodríguez a Moscú en los momentos previos al ataque militar estadounidense y la captura de Nicolás Maduro plantea preguntas sobre la anticipación de la operación y las posibles vías de información privilegiada. Desde Rusia, Rodríguez mantiene una postura de rechazo absoluto a la acción de EE. UU. y exige garantías sobre la integridad física de los líderes chavistas. Paralelamente, la figura de Rodríguez sigue siendo un punto de tensión en la política internacional y en las relaciones entre España, América Latina y potencias globales.



