jueves, marzo 12, 2026
InicioInternacionalCongo: 300 muertos en otra tragedia minera en Rubaya

Congo: 300 muertos en otra tragedia minera en Rubaya

Congo: 300 muertos en otra tragedia minera en Rubaya

Lluvias, minas sin control y un territorio en manos del M23

Al menos 300 personas han muerto en un nuevo derrumbe en la zona minera de Rubaya, en el noreste de la República Democrática del Congo. El deslizamiento de tierra se produjo por las lluvias en la explotación de Gakombe y golpeó tanto a mineros artesanales como a familias que viven en los alrededores, según el coordinador de la sociedad civil de Masisi, Telesphore Nitendike.

Nitendike estima que hay más de 300 víctimas mortales, en su mayoría entre viviendas cercanas y también entre los propios mineros. Asegura que más de 40 familias fueron arrastradas por los deslizamientos y denuncia que el rescate no fue dirigido por especialistas: otra capa de abandono sobre una tragedia ya anunciada.

El derrumbe ocurre días después de otro siniestro en Rubaya: el pasado martes, un colapso en una mina de coltán dejó más de 200 muertos. Y el balance podría empeorar: la búsqueda no ha terminado y, según Nitendike, todavía hay cuerpos bajo los escombros.

La clave incómoda: minas, guerra y economía global

Rubaya, en la provincia de Kivu del Norte, está controlada por el grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23), que opera en la zona con impunidad, según denuncia la sociedad civil local. En este escenario, la minería artesanal se mezcla con la violencia armada, la ausencia de Estado y la falta de medidas de seguridad: un cóctel mortal que se repite con una regularidad insoportable.

No es un caso aislado. El 28 de enero otra lluvia provocó un derrumbe en la misma zona que causó alrededor de 460 muertos, según fuentes de la sociedad civil, aunque el Gobierno congoleño habló entonces de 200. La diferencia de cifras retrata el problema: cuando un territorio queda fuera del control efectivo del Estado, la verdad también se vuelve un campo de batalla.

Cuando el coltán manda, la seguridad desaparece

El Ejecutivo congoleño ya denunció un ‘sistema organizado de saqueo y explotación ilegal’ de recursos naturales por parte del M23 y recordó que había impuesto la prohibición de la explotación en la zona por razones de seguridad antes de que los rebeldes tomaran el control. Pero en la práctica, la extracción continúa y la gente muere: primero por el barro, después por el silencio.

El este del Congo se agravó a finales de enero de 2025, cuando el M23 tomó Goma, capital de Kivu del Norte, y semanas después Bukavu, capital de Kivu del Sur, tras combates con el Ejército. En una región rica en minerales como el coltán —clave para la industria tecnológica y la fabricación de teléfonos móviles—, la pregunta incómoda sigue siendo la misma: ¿quién se beneficia cuando la extracción se hace entre guerra, precariedad y fosas comunes?

Los accidentes mineros son frecuentes en la RDC: muchas explotaciones son artesanales, sin regulación ni medidas de seguridad, y en numerosos casos quedan bajo control o influencia de grupos armados. El resultado no es un ‘accidente’: es un sistema que convierte a trabajadores y familias en daños colaterales de una cadena de suministro que pocos quieren mirar de frente.

NOTICIAS RELACIONADAS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -spot_imgspot_img

MÁS POPULAR