jueves, enero 15, 2026
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Chile se debate entre la extrema derecha y el comunismo en una de las elecciones más tensas de su historia

Chile vuelve a las urnas este domingo en un clima marcado por la inseguridad, la polarización política y un creciente cansancio electoral. Será la undécima votación en cinco años, ahora con sufragio obligatorio, en un país donde la delincuencia se ha convertido en el principal tema de conversación pública y el eje central de todos los discursos de campaña.

Chile se debate entre la extrema derecha y el comunismo

Aunque Chile sigue siendo uno de los países más seguros de América Latina —cuarto según el Global Peace Index 2025— la percepción ciudadana va en sentido contrario: el crimen, su vínculo con la inmigración y la respuesta del Estado frente a nuevas expresiones de violencia dominan la agenda. Le siguen la preocupación económica, el desempleo y el control migratorio.

En ese escenario, el tablero político llega profundamente fragmentado: una izquierda desgastada tras cuatro años de Gobierno, y una derecha que se parte en varias corrientes, desde la tradicional hasta una ultraderecha en ascenso, disputándose el relato de “mano dura”.

Delincuencia, migración y economía: los motores del voto

Según expertos consultados, los problemas estructurales que arrastra el país —listas de espera en salud, deterioro del empleo femenino, estancamiento económico— siguen presentes, pero quedaron eclipsados por la ola de inseguridad. El 87 % de los chilenos cree que la delincuencia aumentó en el último año, pese a que los homicidios registraron una leve baja.

El incremento de secuestros, extorsiones y crímenes con participación de extranjeros ha tensado el debate migratorio, mientras que casi la mitad del país afirma no llegar a fin de mes. La inflación acumulada (3,4 %), la caída de ingresos reales y un desempleo del 8,5 % refuerzan esta percepción.

Jeanette Jara parte con ventaja, pero sin garantía de triunfo

Ocho candidatos competirán este domingo para suceder al presidente Gabriel Boric. La favorita en encuestas es Jeanette Jara, abogada, exministra del Trabajo y figura de la izquierda, quien abandera al oficialismo apoyada por una amplia coalición progresista. Su programa incluye un “salario vital” de 750.000 pesos y una agenda de fortalecimiento del Estado social.

Aun así, Jara no alcanzaría el 50 % necesario para ganar en primera vuelta, lo que abre casi con certeza una segunda ronda.

La derecha y ultraderecha se juegan su propia primaria

Los tres candidatos opositores mejor posicionados representan distintos matices del mundo conservador:

  • José Antonio Kast (Partido Republicano): ultraderecha tradicional, 20 % en encuestas. Propone un muro fronterizo y deportaciones masivas.
  • Johannes Kaiser (Libertario): el “Milei chileno”, pasó de 7 % a más de 15 %. Defiende la reinstauración de la pena de muerte y admite apoyar un golpe “similar al de Pinochet”.
  • Evelyn Matthei (derecha clásica): exministra y exalcaldesa, debilitada por el ascenso de la ultraderecha.

La disputa entre Kast y Kaiser se ha transformado en una competencia abierta por quién propone la línea más dura: desde minas antipersonales en la frontera hasta expulsiones masivas de migrantes.

Pinochet vuelve al centro del debate

Por primera vez desde el retorno a la democracia, los principales candidatos de derecha expresan —con distintos matices— posturas que reivindican o relativizan la dictadura militar (1973–1990). Kast ha asegurado que “Pinochet votaría por él”, Matthei calificó el golpe de 1973 como “necesario”, y Kaiser declaró que apoyaría un golpe similar “sin dudas”.

Este sinceramiento del pinochetismo genera inquietud en una parte del electorado y entusiasmo en otra, mostrando una fractura generacional y valórica que sigue latente.

Un país atrapado entre el miedo y el cansancio

La seguridad se ha devorado el resto del debate público. Temas que hace apenas seis años movilizaron protestas masivas —inequidad, pensiones, un nuevo modelo de país— hoy ocupan un segundo plano. El proceso constitucional fracasado dos veces en plebiscito dejó un cansancio institucional que se suma al agotamiento electoral.

Pese al pesimismo, lo que ocurra este domingo marcará profundamente el rumbo político, económico y social de Chile para la próxima década.

Conclusión: Chile se debate entre la extrema derecha y el comunismo

La elección presidencial chilena se ha convertido en un choque frontal entre dos polos ideológicos:
una izquierda encabezada por la comunista Jeanette Jara y una ultraderecha dividida pero en ascenso, representada por Kast y Kaiser.
En medio, un electorado cansado, preocupado por la seguridad y golpeado por la economía.

Chile llega a las urnas partido en dos, sin puntos medios y con la incertidumbre como único consenso.

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