Celta desploma la temporada tras histórica remontada europea
La debacle tras la gloria: ¿falta de liderazgo o incapacidad colectiva?
En menos de 72 horas, el Celta de Vigo pasó de la euforia por clasificar a cuartos de final en la Europa League a una humillante derrota contra el Deportivo Alavés. El partido, jugado en Balaídos, terminó con un marcador que reflejó una remontada histórica del Alavés, tras voltear un 3-0 inicial antes del minuto 37.
La crisis interna: «es una cagada colectiva»
Claudio Giráldez, técnico del Celta, fue tajante al describir la segunda parte como una catástrofe colectiva y asumió la máxima responsabilidad sin excusas. Criticó la falta de experiencia y preparación de algunos jugadores que no pudieron superar el bloqueo mental que llevó al equipo a perder el orden defensivo y ofensivo.

Contexto y análisis
Tras una primera media hora dominante, con mucho control y dinamismo, el equipo se vino abajo por miedo a perder y una insólita insistencia en jugar corto, facilitando la superioridad rival. La estrategia del entrenador y las decisiones tácticas, como situar a Mingueza en mediocentro, tampoco fueron suficientes para evitar la caída. Giráldez reconoció que, más allá de nombres o circunstancias, fue una responsabilidad colectiva que demuestra la fragilidad del club para mantener resultados clave.
Debate abierto en la directiva y afición
Este episodio abre un debate profundo sobre la gestión deportiva y la falta de liderazgo evidente en un equipo que puede presumir de talento pero no de carácter ni cohesión. La ausencia de un proyecto sólido y la dependencia de un entrenador incapaz de adaptarse a las exigencias del fútbol profesional revelan un Celta vulnerable y desesperado.



