Borrador de reforma del Reglamento de Armas inquieta al sector

El sector cinegético, liderado por la Real Federación Española de Caza (RFEC), ha alzado la voz ante la reforma del Reglamento de Armas presentada por el Ministerio del Interior. La propuesta, que busca limitar el número de rifles en propiedad y establece un curso obligatorio para la tenencia de armas, ha generado una ola de críticas entre más de 330 000 cazadores federados en España.
Un enfoque crítico y propositivo
La RFEC exige que cualquier cambio en la normativa se base en criterios técnicos y no en juicios subjetivos, advirtiendo que las nuevas exigencias deben ser útiles y no una carga burocrática adicional. Mientras que apoyan la mejora de la formación, plantean integrar estos cursos en los procesos actuales para facilitar el acceso a la instrucción adecuada en el uso seguro de las armas.
Además, piden a la administración que garantice una mayor flexibilidad en la habilitación de campos de tiro y en la gestión de fauna silvestre, una medida que permitiría un manejo más efectivo y adecuado de las poblaciones de caza. La RFEC insiste en que las restricciones deben ser justificadas y no arbitrarias, especialmente en lo concerniente al uso de dispositivos de comunicación durante las batidas y otras prácticas legales de caza.
El presidente de la RFEC, Josep Escandell, ha manifestado que el sector busca colaborar con la Guardia Civil para que el nuevo reglamento no obstaculice a quienes cumplen con la ley, sino que se convierta en una herramienta que reconozca la responsabilidad del sector. Con esta actitud proactiva, los cazadores pretenden que la reforma no se convierta en una nueva carga administrativa que limite sus derechos.



