
Caso Leire Díez: el juez cita a Cerdán y Hernando
Ferraz, audios y presunto tráfico de influencias: el PSOE vuelve al foco
El titular del Juzgado de Instrucción Número 9 de Madrid, Arturo Zamarriego, interroga este lunes como testigos al ex secretario de Organización del PSOE Santos Cerdán y al secretario de Estado de Telecomunicaciones y ex portavoz socialista en el Congreso, Antonio Hernando, en la causa que investiga a la exmilitante del PSOE Leire Díez por presunto cohecho y tráfico de influencias.
Ambos están citados a las 10:30 y Hernando ya se encuentra en los juzgados. Las declaraciones se producen en un procedimiento que también alcanza al empresario Javier Pérez Dolset y al periodista Pere Rusiñol.
Qué investiga el juez y por qué importan las reuniones en Ferraz
La investigación gira en torno a si Leire Díez lideró una ‘actuación delictiva, continuada y coordinada’ destinada a recabar información comprometida o irregular de instituciones del Estado para ‘anular o malbaratar’ investigaciones en casos relevantes que afectan a políticos y empresarios, según la propia línea de investigación del juzgado.
En su declaración del 17 de noviembre, Díez reconoció haber mantenido dos encuentros con Cerdán en abril de 2024 en la sede del PSOE en Ferraz (Madrid). Aseguró que acudió en calidad de periodista y acompañada por Pérez Dolset, entre otros. El empresario confirmó su presencia en ambas reuniones y precisó que en una de ellas también estuvo Hernando, entonces director adjunto del gabinete de la Presidencia del Gobierno.
Reuniones con un fiscal y empresarios investigados: el patrón que señala la causa
En el sumario constan además otros encuentros atribuidos a Díez: una reunión en el despacho del expresidente de Sacyr Luis del Rivero con el fiscal Anticorrupción Ignacio Stampa, y otra organizada en el despacho del abogado Jacobo Teijelo con el empresario Alejandro Hamlyn, investigado en la Audiencia Nacional.
El juzgado acumuló querellas y denuncias tras la aparición de audios en los que se escucha a Díez conversar con empresarios con causas abiertas, con el supuesto objetivo de buscar material comprometedor contra el teniente coronel Antonio Balas (UCO) y el fiscal de Anticorrupción José Grinda.
Además, el fiscal Stampa aportó grabaciones de una reunión con Díez, Pérez Dolset y Del Rivero, en la que la exmilitante se presentó como ‘mano derecha’ de Cerdán y como ‘la persona que ha puesto el PSOE’, añadiendo: ‘Yo traslado luego’.
El juez aparta a Aldama y a García-Castellón: no ve víctimas
En paralelo, el juez ha sacado de la causa al empresario Víctor de Aldama y al magistrado Manuel García-Castellón al no considerarlos víctimas, una decisión que delimita quién puede sostener acusación en este procedimiento concreto, aunque no despeja las dudas de fondo sobre las maniobras investigadas.
ANÁLISIS CRÍTICO
Lo relevante de estas citaciones no es solo el calendario judicial: es el marco político. Cuando una exmilitante se presenta en conversaciones como enlace con la cúpula y el juez llama a declarar a dos pesos pesados del aparato socialista, la pregunta deja de ser si hubo simple ‘labor periodística’ —la versión de Díez, que dice preparar un libro sobre supuestas cloacas del Estado— y pasa a ser si existió una red de contactos para condicionar investigaciones y desacreditar a quienes las conducen.
En una democracia sana, las instituciones no pueden quedar atrapadas entre audios, despachos, reuniones políticas y puertas giratorias informales. La declaración de Cerdán y Hernando como testigos será clave para aclarar qué se trató en Ferraz, quién impulsó esos contactos y si el entorno del poder actuó como paraguas de operaciones que, de confirmarse, afectarían directamente a la confianza en la Justicia y en la separación de poderes.



