viernes, enero 16, 2026
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Subida del SMI, nuevo MEI y más vigilancia sobre las transacciones: así afectarán los cambios a los autónomos en 2026

El inicio de 2026 trae una batería de medidas que encarecerán los costes laborales de los autónomos, reforzarán el control fiscal y aumentarán las obligaciones administrativas para las pequeñas empresas.

Subida del SMI, nuevo MEI y más vigilancia sobre las transacciones

Desde el 1 de enero de 2026 entra en vigor una serie de novedades para los autónomos: incremento del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), posible subida retroactiva del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), más vigilancia fiscal y nuevas exigencias digitales. Estas medidas impactarán directamente en los costes y la gestión de pymes y trabajadores por cuenta propia.


Nueva subida del MEI encarece las cotizaciones

El primer impacto en el bolsillo de los autónomos llega con la subida del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI). Aunque las bases de cotización se mantienen, este recargo aplicado sobre la base de cotización sube cada año y encarece la cuota mensual.

El incremento del MEI supondrá un coste adicional que variará según la base de cotización de cada autónomo, y también afectará a los empleados cuando los haya.

Según el Instituto Nacional de Estadística, con un salario medio en España de 2 385 € al mes, el MEI implicará un coste extra de unos 21,47 € mensuales por trabajador, repartidos en aproximadamente 17,89 € para la empresa y 3,58 € para el trabajador.


Subida retroactiva del Salario Mínimo Interprofesional

Otra de las novedades que encarecerán los costes laborales es la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

Aunque la negociación entre Gobierno, sindicatos y patronal se ha postergado y aún no hay un acuerdo definitivo, lo que sí está confirmado es que cualquier aumento que se apruebe tendrá efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026.

Actualmente, las propuestas van desde un 1,5 % (avalada por la patronal), hasta un 4,7 % planteado por el Gobierno e incluso el 7,5 % solicitado por los sindicatos. Dependiendo de cuál se apruebe finalmente, el SMI podría subir desde los 1 184 € mensuales actuales, hasta cerca de 1 239,60 € al mes, con el consiguiente ajuste en cotizaciones y costes salariales para los autónomos que tengan empleados.

Este aumento implicará, a su vez, ajustes y regularizaciones en nóminas y cotizaciones de los primeros meses del año.


Nuevas obligaciones laborales y costes asociados

Además de las subidas de cotizaciones y el SMI, entran en vigor otros cambios normativos que afectarán al empleo y la contratación:

  • Limitación de contratos en prácticas: A partir de 2026, una empresa solo podrá formalizar un máximo de tres contratos en prácticas, lo que puede obligar a optar por otras formas de contratación con mayor coste.
  • Estatuto del Becario: Este nuevo marco endurece las condiciones para contratar becarios, imponiendo costes de seguridad social y requisitos adicionales que antes no existían.
  • Registro horario digital: Aunque la fecha aún no está cerrada, se prevé que los autónomos deban implementar un sistema digital obligatorio de control horario. Esto requerirá inversión en software o aplicaciones específicas, con un coste estimado entre 400 y 1 000 € anuales, además de horas dedicadas a su gestión.

Refuerzo del control fiscal y vigilancia de transacciones

Desde febrero de 2026, las entidades financieras transmitirán a la Agencia Tributaria información mensual sobre los movimientos de los autónomos, incluidos cobros y pagos realizados a través de servicios como Bizum.

Este nuevo nivel de vigilancia permitirá a Hacienda cruzar datos de forma sistemática, con el propósito de intensificar la lucha contra el fraude fiscal, lo que podría traducirse en más inspecciones y declaraciones complementarias.

Además:

  • Bizum comenzará a informar de todos los cobros y pagos vinculados a actividades económicas de autónomos, no solo a través de los registros convencionales de las entidades bancarias.
  • Aunque la obligación de adaptar los programas de facturación a Verifactu se ha aplazado hasta 2027, muchos autónomos deberán empezar a planificar esa transición tecnológica a lo largo de 2026, lo que puede implicar gastos adicionales en software y formación.

Impacto agregado para autónomos y pymes

En conjunto, estas medidas representan un aumento de costes directos e indirectos para el colectivo de trabajadores por cuenta propia:

  • Cotizaciones más altas por efecto del MEI y la potencial subida del SMI.
  • Más obligaciones administrativas y vigilancia fiscal.
  • Inversiones en tecnología para cumplir con los requisitos de control horario y facturación digital.
  • Condiciones más exigentes en contrataciones y gestión de recursos humanos.

Expertos del sector advierten que estos cambios, aunque buscan modernizar el sistema y reforzar la protección social, pueden ralentizar la creación de empleo y presionar los márgenes de beneficio de los negocios más pequeños.


Conclusión

El arranque de 2026 viene con un paquete significativo de medidas que afectarán tanto a los costes laborales como al control fiscal de los autónomos y pequeñas empresas. Desde la subida del MEI y la aplicación retroactiva de un nuevo SMI, hasta nuevas obligaciones administrativas y sistemas de vigilancia digital, el escenario para los autónomos exige una preparación anticipada para adaptarse sin contratiempos.

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