El presidente de Aragón y candidato del Partido Popular, Jorge Azcón, ha decidido no caer en la trampa de la confrontación directa con la candidata de Pedro Sánchez, Pilar Alegría, en la campaña autonómica del 8 de febrero de 2026. La estrategia del PP aragonés se centra en evitar el ruido y la polarización, conscientes de que ese es el terreno que más beneficia al PSOE.

Una campaña serena frente a la estrategia de crispación socialista
“El PSOE busca polarizar, generar ruido, confrontación, y desviar el debate de los problemas reales de los aragoneses”, aseguran desde el entorno de Azcón. Por ello, el PP ha optado por una campaña propositiva y moderada, donde se priorizarán los intereses de Aragón sobre las guerras políticas personalistas.
Azcón no quiere repetir la dinámica de “y tú más”, y mucho menos verse arrastrado por el fango mediático que suele activar el sanchismo cuando sus escándalos de corrupción y fracasos de gestión salen a la luz.
Estabilidad frente al ruido: dos modelos de Gobierno
El objetivo de Azcón es claro: revalidar la presidencia regional con un discurso centrado en la buena gestión, la moderación y la rendición de cuentas. Frente al modelo socialista de confrontación y propaganda, el PP quiere poner sobre la mesa sus logros en:
- Economía y empleo
- Inversión extranjera
- Rebaja fiscal
- Servicios públicos eficientes
- Defensa del mundo rural
Mientras Alegría representa a Ferraz, Azcón defiende un modelo de gobierno con perfil propio, alejado de imposiciones ideológicas y del caos institucional que Sánchez ha impuesto desde Moncloa.
Alegría, la candidata de Sánchez que ya perdió con Azcón en Zaragoza
Cabe recordar que Pilar Alegría ya fue derrotada por Jorge Azcón en las elecciones municipales a la alcaldía de Zaragoza. Aunque el PSOE fue la lista más votada con 10 escaños, solo pudo gobernar gracias al apoyo de los dos concejales de Vox y seis de Ciudadanos, lo que refleja su falta de apoyo directo y la necesidad constante de pactos de supervivencia.
El PSOE ha recurrido a Alegría como rostro nacional, intentando tapar con propaganda institucional los escándalos que rodean al sanchismo, desde las comisiones ilegales hasta el deterioro democrático.
El PP apela al votante moderado que quiere gestión, no bronca
La estrategia de Azcón busca conectar con un electorado harto de crispación, que valora la estabilidad, la eficacia y el respeto institucional. Y lo hace en un contexto donde el Gobierno de Sánchez se desmorona por sus escándalos de corrupción, crisis económica y cesiones constantes al separatismo.



