Dos ataques contra un helicóptero de la Policía y una base aérea en Cali han dejado al menos 20 muertos y más de 80 heridos en Colombia. Los hechos reabren el debate sobre la seguridad y la estrategia de “paz total” del presidente Gustavo Petro.

Los ataques y sus víctimas
Colombia vivió una jornada de violencia tras dos atentados coordinados:
- En Amalfi (Antioquia), un helicóptero de la Policía Antinarcóticos fue derribado presuntamente con un dron, causando la muerte de 13 agentes y dejando a otros 4 heridos. Entre las víctimas se encuentra el capitán Francisco Javier Merchán, piloto de la aeronave.
- En Cali, un camión cargado con explosivos estalló cerca de la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez, provocando la muerte de 7 personas y dejando 79 heridos, de los cuales 37 ya recibieron el alta médica.
Las autoridades atribuyen ambos ataques a disidencias de las antiguas FARC vinculadas al narcotráfico.
Reacciones institucionales
El procurador general, Gregorio Eljach, pidió al presidente Petro fortalecer las acciones de seguridad:
“La búsqueda de la paz es loable, pero no puede hacerse a expensas de la seguridad de la nación y las vidas de los colombianos”.
El director de la Policía, general Carlos Fernando Triana, aseguró que seguirán “a la ofensiva” para desmantelar a los responsables, entre ellos disidencias, el Clan del Golfo y otras estructuras criminales.
Debate sobre la política de paz y seguridad
El presidente Gustavo Petro, que lideró un consejo de seguridad en Cali, descartó declarar el estado de conmoción interior, aunque anunció nuevas medidas para frenar la producción y exportación de cocaína desde el Pacífico.
Sin embargo, voces políticas advierten de un deterioro en el orden público:
- El senador Ariel Ávila señaló que “la política de paz y la de seguridad están fracasando” y que se avecinan meses difíciles.
- El exvicepresidente Germán Vargas Lleras advirtió que los atentados son cada vez más agresivos y que la violencia podría continuar hasta el fin del mandato de Petro en 2026.
Seguridad en crisis
Los atentados reavivan las críticas a la estrategia de “paz total”, que busca dialogar con grupos armados ilegales mientras la violencia sigue golpeando al país. El desafío para el Gobierno será mantener las negociaciones sin descuidar la seguridad interna, en un momento de fuerte presión social y política.



