
Jesús Vallejo: El mito del madridismo con un palmarés imbatible
Un jugador ejemplar y querido en el Santiago Bernabéu
Jesús Vallejo ha logrado, a base de entrega y carácter, ganarse un hueco en el corazón de la afición del Real Madrid. Desde su llegada en 2015 procedente del Zaragoza, Vallejo nunca ha sido un jugador polémico, y precisamente por eso ha logrado evitar el odio que otros futbolistas han sufrido en el Bernabéu, como Bale, Benzema o incluso Cristiano Ronaldo.
Esta estima se manifestó de forma clara en 2024 cuando el público pidió su entrada con el cántico «Saca a Vallejo, Carletto saca a Vallejo«. Además, compañeros como Bellingham han reconocido públicamente que es «un tipo estupendo», mostrando el respeto que genera dentro del vestuario.
Un hombre de club con un palmarés envidiable
El camino de Vallejo ha sido el de un sacrificado jugador de equipo. Tras sus cesiones al Zaragoza y al Eintracht de Frankfurt, volvió al Madrid para apoyar desde la sombra, especialmente durante la etapa de Zidane y más tarde con diferentes entrenadores, a pesar de contar con escaso protagonismo en el campo.
Su contribución ha sido clave en la consecución de un palmarés impresionante: 2 Copas de Europa, 4 Mundiales de Clubes, 3 Supercopas de Europa, 1 Liga española, 1 Copa del Rey y 2 Supercopas de España. Su rol no siempre ha sido titular, pero su compromiso ha sido ejemplar y decisivo cuando lo necesitó el equipo, especialmente en la histórica remontada frente al City de Guardiola en la 22-23, donde lideró la defensa hasta el final.
Más allá del fútbol: El valor de la humildad y el compromiso
En una época donde la presión mediática y las controversias a menudo eclipsan al jugador, Vallejo representa la moderación y la dedicación constante, valores muy apreciados por la derecha española que promueve el trabajo duro y el respeto a las instituciones, en este caso el club más laureado de España y Europa.
Su figura revela cómo el talento acompañado de disciplina puede construir una carrera sólida sin necesidad de generar polémicas mediáticas ni ceder ante la presión de las masas digitales. Sin embargo, llama la atención que un jugador de tal calibre y compromiso no haya recibido más oportunidades, un signo preocupante de la falta de reconocimiento en el fútbol moderno dominado por intereses comerciales y políticos.



