
Real Madrid domina España y Betis crece como opción inesperada
Un estudio confirma la hegemonía blanca y la sorprendente influencia verdiblanca
El fútbol en España no solo es deporte, es una auténtica religión que divide y une. Según el informe «Amor y odio en España: el fútbol como religión», elaborado por Betfair tras entrevistar a más de 1 000 españoles de entre 18 y 70 años, el 35% se identifica con el Real Madrid, superando al Barcelona con un 27% de apoyo.
El Real Madrid domina en 10 comunidades autónomas, incluyendo claves como Andalucía, Madrid o Castilla y León, reafirmando su posición central en la identidad futbolística española. Por su parte, el Barça solo lidera en Cataluña, donde incluso es segunda opción para muchos.
El Betis, el inesperado «plan B»
Detrás de los colosos, el Atlético de Madrid reúne un 7% y el Betis alcanza un significativo 6%. Más que su cuota, destaca que un 18% de los españoles elegiría al Betis si su club favorito desapareciera, mostrando un ascenso emocional que merece atención.
Además, la afición bética es considerada la mejor del país con un 28% de valoración positiva, muy por encima de rivales históricos como Athletic o Atlético, reflejando una identidad que traspasa rivalidades locales.
Las divisiones del odio reflejan la polarización política y social
El estudio también revela un enfrentamiento emocional profundo: un 34% de españoles borraría al Barcelona y otro 34% al Real Madrid, un empate que evidencia cómo la pugna entre ambos equipos refleja la división ideológica y cultural en España.
Curiosamente, los hinchas béticos centran su animadversión en el Sevilla, con un 47% que preferiría eliminar al eterno rival antes que a los grandes, un reflejo de las pasiones regionales que complejizan aún más el panorama nacional.
Conclusión: el fútbol como espejo de España
Esta radiografía confirma que el Real Madrid no solo es líder en campo, sino en el corazón del país. Mientras tanto, el Betis emerge como una opción emocional sólida que desafía las clásicas hegemonías. La polarización amor-odio entre madridistas y culés hace evidente cómo el fútbol sigue siendo un termómetro social y político indiscutible en España, reflejando tensiones y lealtades profundamente arraigadas.



