Felipe VI, desde El Cairo, lanza un mensaje político de alto voltaje al criticar el sufrimiento en Gaza y respaldar la creación de un Estado palestino. Feijóo endurece su discurso y acusa a Sánchez de usar la guerra como «cortina de humo».

El Rey rompe el silencio con un discurso firme en Egipto, mientras la guerra de Gaza tensiona el tablero internacional y desata un choque entre Moncloa y el PP
Felipe VI: “El sufrimiento en Gaza es brutal e inaceptable”
En un gesto poco habitual en política exterior desde la Casa Real, el Rey Felipe VI ha aprovechado su visita oficial a Egipto para lanzar un mensaje directo sobre la guerra en Gaza:
“El sufrimiento en Gaza es brutal e inaceptable. Es una crisis humanitaria insoportable”.
Durante el almuerzo oficial ofrecido por el presidente egipcio Abdel Fattah al-Sisi, el Jefe del Estado no solo mostró una preocupación real por la situación humanitaria en la Franja, sino que defendió abiertamente “un Estado palestino viable” que conviva con Israel.
Se espera que esta misma línea sea reiterada por el Rey en su próximo discurso ante la Asamblea General de la ONU, donde compartirá protagonismo diplomático con líderes como Joe Biden, Donald Trump y el propio Netanyahu.
¿Posición institucional o mensaje político coordinado con Moncloa?
En Zarzuela se insiste en que todo discurso del Rey es consensuado con el Gobierno. Pero lo cierto es que la postura de Felipe VI no disimula su tono crítico con Israel, aunque no lo nombre expresamente.
Este gesto adquiere especial relevancia cuando varios países planean reconocer oficialmente al Estado palestino, y mientras Netanyahu prepara su intervención en la ONU defendiendo su doctrina de “paz a través de la fuerza”.
Feijóo endurece su discurso: “La masacre de civiles debe parar”
Ante la presión internacional y la movilización social, Alberto Núñez Feijóo ha elevado el tono. Aunque evita hablar de “genocidio”, ha afirmado en el Congreso que “la masacre de civiles debe parar en Gaza” y ha calificado de “inaceptable” la ofensiva israelí.
Un cambio notable en su línea habitual, en contraste con los sectores más duros del PP como Isabel Díaz Ayuso o José María Aznar.
Ayuso, por su parte, ha generado polémica al prohibir las banderas palestinas en colegios públicos, pese a haber permitido símbolos ucranianos en su momento. Una decisión que ha desatado protestas entre docentes y asociaciones educativas.
Sánchez: de Gaza al marketing político
Pedro Sánchez, que ha hecho de Gaza uno de sus temas bandera en foros internacionales, ha acusado a Feijóo de “no escuchar ni siquiera a la ONU”, recordando que Naciones Unidas ya ha utilizado el término “genocidio” en sus informes sobre la Franja.
Feijóo replicó con una acusación directa:
“Sánchez usa a los gazatíes como cortina de humo para tapar la corrupción de su Gobierno”.
El cruce dialéctico en el Congreso terminó con una andanada del presidente, quien defendió su estabilidad frente a la “inestabilidad” de Europa:
“Francia ha tenido siete primeros ministros, Austria seis, Reino Unido cinco… Y el PP, tres presidentes en siete años”.
Zapatero, Puigdemont y la trastienda política
Mientras tanto, el Gobierno continúa sus maniobras de supervivencia parlamentaria. Esta semana se ha confirmado un nuevo encuentro entre José Luis Rodríguez Zapatero y Carles Puigdemont en Bruselas, en plena negociación por el apoyo de Junts a los Presupuestos Generales del Estado.
Desde el PSOE reconocen que “queda trabajo duro”, y algunas voces dentro del partido reconocen que Sánchez ha vuelto de vacaciones con una agenda frenética que “huele a campaña”. ¿Anticipa esto un adelanto electoral? De momento, el presidente insiste en que las elecciones serán en 2027.
Que el Rey hable de Gaza, que el PP empiece a cambiar su discurso, que el PSOE use la tragedia como escudo… Todo muestra que el conflicto en Oriente Medio ya no es solo una guerra: es un campo de batalla político también en España. ¿Cuál será el precio de convertir el dolor ajeno en arma electoral?



