El economista Gonzalo Bernardos vuelve a poner el dedo en la llaga: la única vía eficaz para frenar el brutal encarecimiento del alquiler en España es construir más viviendas y ofrecer incentivos reales a los propietarios. Mientras el Gobierno sigue atrapado entre parches y medidas de control, Bernardos lanza un mensaje claro: la escasez de oferta y la creciente demanda han creado una bomba social en el acceso a la vivienda.
Un mercado inmobiliario colapsado por falta de visión
España vive una crisis habitacional sin precedentes. Los jóvenes no pueden comprar ni alquilar. En comunidades como la Valenciana, el metro cuadrado supera los 2 250 euros, mientras los sueldos permanecen estancados. Resultado: el alquiler se ha disparado y gran parte de la población destina más del 40 % de sus ingresos a pagar la renta, cuando el Banco de España recomienda no superar el 30 %.
La causa es estructural, advierte Bernardos: subida de tipos del BCE, nula oferta pública y ausencia de incentivos para construir. «No se trata de intervenir precios, sino de aumentar el parque disponible. Construir más y mejor es la única solución duradera», afirma.
¿Qué propone Bernardos?
- Agilizar licencias urbanísticas y reducir trabas administrativas.
- Rebajas fiscales para inversores y propietarios que apuesten por el alquiler asequible.
- Colaboración público-privada: cesión de suelo público a promotores que se comprometan a precios accesibles.
- Incentivos para rehabilitación: el Estado podría cubrir hasta el 50 % de las obras, a cambio de mantener la vivienda en el mercado durante 15 años.
El error de intervenir rentas
Para Bernardos, los controles de precios adoptados en zonas como Cataluña han fracasado: «Solo consiguen que los propietarios retiren viviendas del mercado y se degrade la calidad del parque inmobiliario». El economista insiste en que el Gobierno debe actuar como facilitador, no como regulador.
«Hay que hacer que alquilar sea rentable para el propietario, no criminalizarlo», sentencia.
¿Alivio a la vista?
Si el Banco Central Europeo empieza a bajar tipos de interés en los próximos meses, como anticipa Bernardos, podría reactivarse ligeramente el mercado de compraventa y aliviar la presión sobre el alquiler. Pero la base del problema sigue intacta: falta vivienda.
Una bomba social a punto de estallar
El problema del alquiler en España ya no es solo económico, es estructural y generacional. Millones de jóvenes no pueden emanciparse y el alquiler se ha convertido en un lujo. Bernardos lo resume así: “No hay solución sin construir más”.



